Lo más probable es que hayas padecido caries dental más de una vez a lo largo de tu vida. De hecho, se trata de una de las enfermedades infecciosas más comunes en el ser humano: el 95% de la población la padece alguna vez. Dicho en otra cifra: sólo 3 de cada 100.000 personas jamás tendrán que visitar al dentista por este motivo.

A pesar de ser tan común, es posible que no sepas en qué consiste exactamente esta enfermedad bucodental, qué la produce y cómo le puedes poner remedio.

La caries dental es una infección del diente provocada por unas bacterias que deterioran sus tejidos.  Los culpables del deterioro de la estructura de la pieza dental son los ácidos producidos por dichas bacterias, cuyo “hogar” es la placa bacteriana que se acumula en nuestros dientes. Como bien has podido adivinar, una correcta higiene bucodental que evite la formación de esta placa es la mejor forma de prevenir la caries, si bien es fundamental acudir al dentista para hacer chequeos periódicos.

  • La caries paso a paso

La palabra “caries” proviene del latín y significa “degradación” o “putrefacción”. Justo esto es lo que le sucede a la pieza dental que se ve afectada por una caries.

¿Cómo es el proceso que sigue esta infección?

Primero, para su aparición deben confluir tres factores: el material blando o placa dentaria que se adhiere al diente; la bacteria propiamente dicha – el Streptococco Mutans – y los azúcares procedentes de nuestra alimentación diaria de los que se nutre la bacteria.

El Streptococco Mutans produce un ácido láctico que va desmineralizando la capa más externa y resistente del diente, el esmalte, por la zona de las hendiduras superiores. Cuando las bacterias se infiltran en el esmalte atacan la siguiente capa del diente: la dentina, sustancia ebúmea (popularmente conocida como “marfil”) que protege la pulpa dentaria. En esta etapa puede empezar a producirse dolor en el contacto con alimentos fríos, calientes o demasiado azucarados.

Si no se cura a tiempo, la caries dentaria puede hacerse profunda y llegar a afectar a la pulpa del diente. Si se llega a esta fase, el paciente experimentará un intenso dolor y el odontólogo deberá proceder a realizarle una endodoncia (desvitalizar la pulpa). En el peor de los casos, podría perderse la pieza dental y, de extenderse, la caries llegaría a afectar las encías e incluso otras piezas dentales.

  • Prevención

Aunque la caries dental muchas veces adopta la forma visible de un pequeño hoyo oscuro en la parte superior de nuestros dientes, sólo el dentista es capaz de determinar si padecemos una infección dental o no.

En cualquier caso, es importante recordar estos sencillos hábitos cotidianos que ayudarán a proteger tu salud bucodental de la caries:

  • Realizar un cepillado dental en profundidad mínimo tres veces al día.
  • Acudir a revisiones dentales periódicas. La atención preventiva puede atajar problemas futuros.
  • Reducir el consumo de productos azucarados, el principal alimento de la bacteria que produce la caries.
  • Utilizar pasta dental fluorada para hacer más resistente tu esmalte.

Si experimentas dolor en alguna de tus piezas dentales, acércate a nuestro Centro Médico Majadahonda y nuestros especialistas te examinarán.